La situación de los hondureños amparados bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos ha llegado a un punto crítico. El embajador de Honduras en Washington, Roberto Flores Bermúdez, advirtió que, aunque todavía existe una acción judicial en curso, las posibilidades de revertir la decisión son cada vez más reducidas.
Flores recordó que el TPS benefició a miles de hondureños desde finales de la década de 1990 e inicios de los 2000, permitiendo que muchos consolidaran sus vidas en Estados Unidos, crearán empresas, pagarán impuestos y formarán familias.
“Es un momento doloroso, un momento muy difícil”, expresó el diplomático, al señalar que durante las sucesivas renovaciones los hondureños amparados por el TPS han sido sometidos a revisiones y, en general, han demostrado un comportamiento acorde con las leyes estadounidenses.
El embajador explicó que Honduras figura entre los países colocados por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos en una situación que apunta hacia una deportación próxima.

Aunque todavía está pendiente una acción judicial ante el Noveno Circuito relacionada con el TPS de Honduras, Flores consideró que el reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre el TPS de otros países establece un precedente que difícilmente será ignorado por esa instancia judicial.
Ante este escenario, la Embajada y la red consular hondureña trabajan en una guía para orientar a los compatriotas sobre las distintas alternativas que podrían existir para regularizar su permanencia en Estados Unidos por otras vías contempladas en las leyes migratorias, ya que la situación deberá analizarse individualmente, anotó el diplomático.

