Las intensas lluvias registradas en la zona montañosa del departamento de Cortés provocaron el desbordamiento del río Blanco, dejando entre 40 y 50 familias afectadas en una comunidad de Santa Cruz de Yojoa.
Organismos de gestión de riesgos informaron que, si bien en algunos sectores aledaños sólo se reportaron ráfagas de viento y precipitaciones moderadas, la mayor inestabilidad atmosférica se focalizó en este municipio.
La crecida del afluente causó que el agua ingresara directamente a las viviendas, alcanzando una altura estimada de un metro en los puntos más críticos. Los pobladores reportaron severos daños en sus enseres domésticos, mientras las cuadrillas de socorro realizaban las evaluaciones técnicas para cuantificar las pérdidas materiales.

Especialistas en meteorología señalaron que acumulados de lluvia cercanos a los 200 milímetros son suficientes para activar este tipo de riadas. Además, advirtieron que los cauces secundarios también representan un peligro inminente cuando reciben volúmenes elevados de agua en breves periodos.
Las autoridades permanecen vigilantes ante eventuales crecidas repentinas, dado que el suelo saturado mantiene la vulnerabilidad en arroyos y quebradas del sector.

