Un segundo radar, ubicado en la Base Naval de Puerto Castilla, Trujillo, Colón, fue supervisado por autoridades de gobierno, el cual tiene como característica la vigilancia del litoral costero que permitirá detectar acciones del crimen organizado en estas zonas.
El gobierno adquirió este radar a un costo de 5.1 millones de lempiras provenientes de fondos nacionales.Es de procedencia italiana y está dotado con alta tecnología y podrá monitorear el movimiento de embarcaciones marítimas y comerciales.

La instalación de los radares de Gracias a Dios (para vigilar aeronaves), y el de Puerto Castilla (monitoreo de la costa marítima), son el resultado de la voluntad del Gobierno que ha dado instrucciones precisas para combatir frontalmente el narcotráfico.

