El funcionamiento del primer radar de vigilancia aérea construido localmente fue supervisado por las autoridades hondureñas en la Base Naval de Caratasca, Gracias a Dios.
Este es un esfuerzo más del gobierno de la República en su lucha y combate diario al crimen organizado, especialmente el narcotráfico.
El radar desarrollado por la Universidad de Defensa de Honduras tiene una capacidad de detectar avionetas que sobrevuelan ilícitamente hasta una distancia de 100 kilómetros.
Esto permitirá una acción rápida y coordinada de combate al narcotráfico y a la protección de los recursos naturales.

