En las instalaciones de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), de Tegucigalpa, se dio el último adiós al comisario póstumo Joel Esteban Vargas Ordóñez, quien fue asesinado el martes 18 de noviembre durante un enfrentamiento armado con presuntos delincuentes en el barrio La Providencia, sector Chamelecón, San Pedro Sula.
Vargas Ordóñez, adscrito a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), lideraba un equipo de agentes que realizaba allanamientos, inspecciones y labores de verificación en la zona cuando fueron atacados de manera repentina por sujetos armados.
En el intercambio de disparos, el funcionario resultó gravemente herido y, pese a los esfuerzos médicos, perdió la vida mientras era trasladado a un centro asistencial. Otro agente de la DPI resultó lesionado, pero se encuentra fuera de peligro.
En respuesta inmediata al ataque, fuerzas policiales desplegadas en el área lograron la captura de al menos siete presuntos responsables, vinculados a estructuras criminales como la pandilla 18, quienes se encuentran a disposición de las autoridades para los procedimientos legales correspondientes.
Las operaciones continúan en el sector para localizar a otros posibles involucrados.

